Es fundamental tener objetivos realistas en la pérdida de peso. ¿Cuántas veces has empezado un nuevo año o un día lunes por la mañana con una resolución como esta? “Voy a hacer ejercicio todos los días de ahora en adelante, no importa qué.” O también, “Nunca más voy a comer ese chocolate o los postres de nuevo”, “Tengo que perder cinco kilos en las próximas dos semanas.”A menudo, personas que hacen dieta, han creado “sin tener éxito” las situaciones por sí mismos, por tener expectativas poco realistas y erróneas acerca de lo “perfecto” que puede ser, y cuánto peso pueden perder.

Metas Saludables

Estas afirmaciones pueden parecer inocentes, pero si formas una base de la manera correcta, puedes enfocar bien los objetivos que están en el almacén de la profunda decepción.

La mejor manera de evitar la decepción es aprender a fijarse metas que puedas alcanzar. Cuando el aprendizaje de esta habilidad se adquiere, hay dos errores comunes que se encuentran en la mayoría de las personas que hacen dieta:El síndrome insistente imperativo

«No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles, porque no nos atrevemos a hacerlas»

El síndrome del Monte Everest

Al conocer estos problemas, tú puedes estar preparado para dejarlos de lado. En el síndrome imperativo, la mayoría de las personas tienen metas llenas de palabras imperativas que no dejan margen para el error y que implican palabras como, “siempre”, “nunca”, “todo”, y “necesidad”. A pesar de lo que muchos de nosotros nos gusta pensar, nadie es perfecto.

Así que cada vez que te comprometes a no tocar de nuevo un pastel de chocolate o juras que vas a perder peso cada semana, o la promesa de que siempre tendrás el control de tu alimentación, tú estás exponiendo un error al insistir en la perfección. Para empeorar las cosas, si violas tus propias normas, te sentirás decepcionado de ti mismo y con esto puedes llegar a comer más porque te sentirás tan frustrado. Recuerda que errar es humano y todo el mundo tiene reveses.

Si traes tus estándares en consonancia con la realidad, se te premiará con regularidad con la pérdida de peso en vez de estar frustrado. El síndrome del Monte Everest lo presentan personas que hacen dieta y crean metas que son demasiado altas, o que están fuera de su alcance, más bien dicho en la cima del Monte Everest,

  • “Tengo que perder veinte kilos”
  • “Voy a caminar quince kilómetros.”

Metas Saludables

Los objetivos gigantes como éstos son abrumadores debido a la magnitud de las tareas y el tiempo que tardarán en hacerlo. Peor aún, este tipo de pensamiento puede llevar a la desesperación, porque en ella se establece el éxito como un extremo que sólo ocurre cuando se alcanza la meta, más que como un proceso continuo. Por supuesto, tus objetivos deben ser un reto, pero los goles de área a área son una invitación al fracaso.

Objectivos

Es por eso que es tan importante cumplir metas en tareas más pequeñas que se puedan lograr de un día a otro, o una semana a la vez para que no te sientas derrotado/a antes de empezar. Los pasos para establecer metas son importantes porque ayudan a enfocar tu tiempo y energía en las zonas que cuentan realmente.

Para ponerse en marcha para tener éxito, los objetivos deben ser a corto plazo y específicos e indicar exactamente qué vas a hacer por la mañana o la semana que viene. Decir por ejemplo, “Voy a caminar 25 minutos después de la cena cada noche de esta semana,” en lugar de “Voy a hacer ejercicio.” Usa un diario de anotaciones para que puedas seguir tu progreso en una forma visible.

Sé positivo. Decir “lo haré” en lugar de “no lo haré.” Las metas negativas te harán sentir privado en vez de hacerte sentir bien acerca de tus éxitos personales. No trates de perder peso para complacer o impresionar a los demás. Aprende a ser el centro de tu propia vida. Que sea gratificante para ti. Reconocer cada pequeña victoria. Son los bloques de construcción del éxito a largo plazo.

A fin de lograr el éxito a largo plazo, tienes que encontrar los objetivos que te permitan vivir con él, e incorporarlos en tu programación diaria. Estos son algunos ejemplos de metas poco realistas que pueden sabotear tus esfuerzos para perder peso, así como ejemplos de metas realistas que pueden alimentar tus esfuerzos para perder peso.

Metas realistas

  • Nunca voy a comer más de 1.000 calorías al día.Mi consumo diario promedio será de 1.500 calorías al día esta semana.A partir de mañana, voy a empezar a caminar dos horas y así todos los días.Voy a caminar por 20 minutos cuatro veces esta semana.
  • Voy a hacer galletas para la venta, y no voy a comer o degustar alguna.
  • Voy a comprar galletas para la venta y las dejare en la escuela en mi camino a casa desde la tienda de comestibles.
  • Voy a perder cinco kilos antes de mi reunión con amigos el próximo mes.
  • Voy a comer porciones pequeñas y daré un paseo de 15 minutos cuatro veces a la semana para sentirme más saludable, más en forma, y con confianza para la reunión del próximo mes.

Asegúrate de escribir tus metas. Luego, lee para asegurarte de que encajas en la descripción de metas realistas. Si te aferras con lo exigente, apunta a objetivos que sean razonables o prudentes contigo mismo, luego revisa tu pensamiento y tus objetivos también.