Estamos en pleno verano, nuestra estación predilecta. Los días se van haciendo más largos, el sol sale un minuto antes y se pone otro minuto antes cada día. Es motivo de felicidad para muchos, pero también hay personas a las que les persigue la tristeza y la fatiga. Es la llamada Astenia de verano. Teniendo en cuenta unas recomendaciones en cuanto a la dieta sabremos cómo podemos combatirla.

Lo principal es seguir una alimentación equilibrada y sana, especialmente abundante en frutas y verdura de temporada, y asegurarnos de que no haya carencia de ninguno de los nutrientes esenciales para el organismo.

Aumentan las horas de luz, ahora hace calor, ahora frío, ahora sale el sol, lluvia día si día no… El tiempo está loco, tenemos cambios constantes, e inevitablemente nuestro cuerpo se resiente. …. Como dice el refrán ‘el verano, la operación bikini’. ¿Qué tiene de cierto?

Nuestras hormonas están tan revolucionadas como el tiempo. La disminución de unas sustancias del organismo (betaendorfinas) que regulan la sensación de bienestar, es la explicación de que tengamos síntomas de agotamiento y decaimiento. Es un trastorno transitorio que con el transcurso de los días mejora. Si tenemos en cuenta nuestra alimentación y seguimos unos sencillos hábitos saludables con un buen estado de ánimo y más energía.

Mejora tu dieta en verano

 

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La dieta tiene que estar enriquecida en vitaminas y minerales, nutrientes que participan en funciones diversas del sistema nervioso y de defensas. Su carencia tiene una relación directa con nuestro estado de ánimo y de salud.

Mantén un orden en tus comidas. Recuerda que es indispensable no saltarse ninguna ingesta. Si reduces las cantidades en tus comidas, repartiendo más tu alimentación a lo largo del día, conseguirás mayores beneficios nutricionales. También evitarás la pesadez después de las comidas, y te ayudará a combatir la ansiedad.

Y otros puntos que deberías tener en cuenta en tu dieta en Verano son:

  • Consume productos integrales, te aportarán más fibra y vitaminas del grupo B. De esta forma liberan la energía de una forma más gradual, y hará que nos sintamos más activos.
  • Aumenta el consumo de ácidos grasos poliinsaturados, como los Omega 3.
  • Evita los azúcares de absorción rápida: bebidas y zumos azucarados, bollería, azúcar, repostería.
  • No te saltes el desayuno. Será esencial para mantener el ritmo durante la mañana.
  • No abuses de sustancias excitantes como el café o el té. Te recomendamos que lo sustituyes por sus versiones sin cafeína o infusiones relajantes.
  • Evita sustancias tóxicas como el alcohol y el tabaco.
  • Entre horas es mejor consumir alimentos ricos en vitaminas y minerales como frutas, zumos de hortalizas o yogures.

En las comidas principales también debemos abusar de los alimentos vegetales. Te aconsejamos que tomes alguna verdura tanto en la comida como en la cena: un caldo vegetal, un puré de verduras o una ensalada variada es una buena elección. Cuanta más variedad de hortalizas y verduras incluyamos, más nutrientes aportaremos a nuestro cuerpo, y esto se traduce en mayor vitalidad y energía.

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Consumo de proteínas en Verano

En cuanto a los alimentos proteicos (carnes, pescados o huevos) no deben faltar al menos una vez al día, y pueden ser el complemento de una comida o una cena equilibrada.

Las cenas deben ser más ligeras y se tomarán al menos dos horas antes de acostarse, para que la digestión no interfiera con el sueño, y éste pueda ser reparador.

Una buena hidratación es esencial. Contribuirá a una buena función renal e intestinal y el organismo y ayudará a desintoxicar nuestro organismo. Siempre se puede sustituir o complementar con infusiones, zumos vegetales y caldos.

No olvides tomar alimentos ricos en triptófano que consiguen aumentar los niveles de serotonina (un neurotransmisor muy importante para el estado de ánimo) como pescados, carnes de ave, huevos y lácteos, así como alimentos vegetales como pueden ser el plátano, los cereales integrales y las legumbres.

Consume betacarotenos. Son componentes antioxidantes generadores de vitamina A y que se encuentran en frutas y verduras de color amarillo y naranja. La zanahoria, las espinacas, los espárragos, el brécol y la calabaza son algunos alimentos compuestos por esta sustancia.

Otras recomendaciones para mantener hábitos de vida saludables

Mantén un orden en tu rutina diaria. Intenta conservar unos horarios en cuanto a las comidas, tu jornada laboral y al descanso nocturno.

Reserva un tiempo diario para realizar algo que te satisfaga. Respetando los horarios de tus obligaciones diarias y dejando un tiempo para el ocio te ayudará a rendir más y a disminuir el estrés.

Practica ejercicio al aire libre siempre que puedas: pasear por tu ciudad, nadar, bailar, excursiones por la montaña, ir en bicicleta, jugar al fútbol con los niños en el parque… Aprovecha el aumento de las horas de luz, te sentirás mucho más animad@ y optimista.

Ejercicios de relajación. Existen muchas disciplinas que pueden ayudarte a combatir mejor el estrés y hacer que te sientas con más energía y más activo, como el yoga, pilates, taichí…

Algunos estimulantes y tonificantes, como el ginseng o el jengibre pueden echarte una mano en incrementar tu vitalidad y tu estado de confort.

Conclusiones

Siguiendo estas pautas alimentarias y costumbres en tu vida diaria, estimularás tu sistema de defensas y combatirás los síntomas, permitiéndote disfrutar plenamente de esta magnífica estación.